Hoy compartimos algo que nos atraviesa con alegría: ha llegado a casa nuestro primer ejemplar, en el Día Mundial del Libro. ¡Mejor, imposible!

Veranika Lis y yo hemos publicado nuestro primer poemario a dos voces: Días Maralluviosos. Un libro que comenzó a escribirse en las caminatas de 2019 y 2020, entre conversaciones que iban y venían, como quien recoge frutos en forma de versos.

Fue allí, en ese caminar compartido, donde empezó a tomar forma este tejido de palabras que hoy, por fin, ve la luz. Nuestra inspiración para lanzarlo al mundo con nuestro proyecto literario Ediciones Once, ha sido nuestra amiga poeta y traductora Gladys Mendia de LP5. Finalmente, hemos podido hacerlo, desde Salamanca (España) para el mundo.

Este poemario nace del diálogo, de la escucha y del deseo de habitar el lenguaje como un lugar vivo, donde la memoria, la herida, el amor y la belleza se admiran y se honran.

La portada ha sido ilustrada por Aleksandra Chudilovskaya, cuya imagen abre una puerta visual a este universo compartido, como si el libro empezara a respirar antes de ser leído.

A propósito del libro, nuestra admirada poeta Vilma Tapia Anaya escribe:

“Como viajeros, siempre volvemos a casa con nuevas experiencias”, nos dice Gadamer, y es lo que pensamos al pasearnos por estos Días maralluviosos. Veranika Lis y Claudia Vaca hicieron múltiples viajes, pero el viaje que realizan juntas es un viaje de iniciación. ¿Por qué ámbito sagrado? Por el ámbito del amor. Maravilla y lluvia animan estos textos que nos invitan a seguir un camino de conocimiento que se trasluce en la novedad, en la diferencia. El lenguaje que las autoras aprendieron en el recorrido, su lenguaje, es articulado en los poemas que constituyen un diálogo que honra la palabra: “Leerte a ti misma / hasta que no quede nada más que la verdad”.

En el recorrido por sus Días maralluviosos, Veranika Lis y Claudia Vaca articularon un lenguaje nuevo y, consecuentemente, una nueva forma de estar en el mundo y de explicarlo. Nos dicen que “lo que duele maravilla y lo que maravilla lava o desordena”. Atomiza, entonces, y regresa a un estado primordial. Aquí, en estas páginas, los juegos del lenguaje son rememoración, reciprocidad exaltada, son cantos: “sonreHimnos en el brillo de nuestras miradas sostenidas por el cielo en la tierra”.

Vilma Tapia Anaya

Lo compartimos hoy con ustedes, con la esperanza de que estos poemas encuentren su propia respiración en otras voces, en otras manos, en otros silencios.

Días Maralluviosos ya está en el mundo.

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