El maestro y su rol en la historia es un proyecto de articulación de la escuela con los espacios culturales y la ciudad.

El rol del maestro en la historia de la humanidad y de cada individuo es trascendental, en este sentido nace este proyecto, para recordarnos como sociedad que el maestro no es únicamente aquella persona que está en el aula, sino que es alguien que puede impactar nuestras vidas de diversas formas, su rol se funde con otros roles como el del investigador, el animador y promotor cultural. Por ello es importante recordarle al maestro que el lugar de aprendizaje no es únicamente el aula, sino toda la ciudad, su entorno cultural, sus espacios artísticos, para esto es esencial, hoy por hoy, en la era de la información, estar al tanto de la agenda cultural de la ciudad donde viven sus estudiantes, de la realidad social, política, ecológica del país, del mundo, para potenciar sus procesos de aprendizaje y generar pensamiento crítico-reflexivo.


El maestro en la historia inició el 20 de febrero en el Museo de Historia regional de Santa Cruz de la Sierra, es un proyecto cultural y educativo gestado por Claudia Vaca, desde su experiencia como educadora y gestora cultural, está dirigido a maestros, bibliotecarios, gestores y animadores socioculturales, el objetivo es articular la Escuela con los diversos Espacios Culturales la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, así mismo se busca recuperar la noción de la Ciudad como un espacio de aprendizaje. Actualmente el proyecto se desarrolla en Santa Cruz-Bolivia, con el escritor Pablo Carbone, y su carácter pedagógico universal le ha permitido empezar a ejecutarse en espacios educativos y culturales de otras ciudades de Latinoamérica.

El proyecto tiene tres ciclos, el primero se trabaja con los espacios culturales y profesores, el segundo con los espacios culturales y artistas invitados para que conozcan a los profesores, el tercero se tiene el reto de convocar a madres y padres de familia que se involucren en la dinámica sociocultural de la ciudad donde viven y aprenden sus hijos, junto a los profesores. Esto podría, a largo plazo, aumentar el consumo cultural de las familias y comunidad educativa de Santa Cruz y de las diversas ciudades, se les instalará el hábito de adquirir y apreciar cultura: teatro, cine, exposiciones, conciertos musicales, presentaciones de libros,conferencias sobre la realidad política, educativa, ecológica de la ciudad, sesiones de cuenta cuentos, etc. Así mismo los profesores y padres serán actores culturales que retroalimentan lo que se está produciendo en la ciudad, respecto a la calidad, precios, etc. Esto último porque mientras más retroalimentación hay por parte del público, del ciudadano los organizadores tienen insumos para lograr cada vez más que la producción cultural y artística esté al alcance de todos, lo mismo con la situación política, mientras más enterado está el ciudadano, más posibilidades de interpelar al gobierno oficial, porque la democracia no es ir a votar por un candidato (que no es lo mismo que líder OJO), la democracia es un ejercicio diario.

Cada sesión consiste en talleres itinerantes en los que Claudia Vaca y/o Pablo Carbone transfieren sus experiencias y conocimientos relacionados con la Gestión y la educación intercultural: didácticas, lecturas, metodologías, reflexiones, formatos de planificación pedagógico-cultural, investigación, mapa de actividades culturales en los diversos centros de la ciudad y sistematización de experiencias propias y de artistas invitados a algunas sesiones, para articular también a los artistas con los profesores y generar actividades con ellos en sus espacios educativos.


Durante el taller, junto a los maestros y con una metodología participativa se generan reflexiones sobre el proceso educativo del maestro y el impacto que tiene este proceso en la historia de cada individuo y consecuentemente de la sociedad y en el desarrollo de la conciencia de los individuos que se volverán luego ciudadanos más libres e integrados en la dinámica cultural del mundo, desde el pensamiento y la acción locales con impactos globales.
En las sesiones se explica desde la historia universal hasta la historia local, cómo el rol del maestro va tejiendo la historia de niños, jóvenes y familias que se vuelven potenciales espectadores e interlocutores de los diversos espacios y actividades culturales que están sucediendo en nuestras ciudades en diferentes disciplinas (danza, teatro, literatura, pintura, ciencias naturales, medio ambiente, matemáticas, canto, música, química, artes y ciencias en general, etc.), todo esto enriquece la malla curricular del sistema educativo. Así mismo se incorporan elementos históricos de la ciudad, sus lugares patrimoniales, como motivos de aprendizaje y articulación entre la escuela y la ciudad, entre el maestro, sus estudiantes y juntas de padres de familia con los diversos actores culturales y artísticos.

Esta dinámica entre el maestro, los estudiantes, las familias, los artistas, los administradores de un espacio cultural, los gestores culturales, y todo el entramado humano que participa de estos procesos nos permite potenciar el Desarrollo Humano y convertir la organicidad educativa y cultural en un factor de aprendizaje significativo para la sociedad en su conjunto.

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